Desde las nueve
A las nueve empieza de verdad la jornada. Los tramitadores abren sus colas de trabajo, los equipos de finanzas lanzan sus procesos, la ciudadanía entra para presentar una solicitud y los ingenieros revisan qué ha pasado durante la noche.
Es el momento en que un sistema deja de ser un proyecto y se convierte en algo de lo que dependen las personas. Es el momento para el que construimos: no la demostración de un viernes por la tarde, sino el lunes a las nueve, con usuarios reales, datos reales y consecuencias reales.


